Libres, Poesía

Revolverse

Vuelvo a mirar tu foto en las madrugadas,
envuelto de humedad,
repasando las fantásticas laderas
que se pierden de tierra y agua.
Caigo del cielo como de plomo, y me vuelvo gris,
del color que traen los ojos lejanos
al pasar de los vientos más azules,
y estalla el rojo que reververa
en el núcleo de pequeñas, borrosas pasiones.
Me azotan a contraluz las lenguas
del tiempo que vienen de convencerse
que la vida es una y no ciento,
y lo hacen con el oro,
y lo hacen con la calma de otra muerte,
y el no volver a temblar de frío,
empapados…
De la aquiescencia revertir
partidos por la huída,
y escapar de las garras de la rutina,
de lo bien hecho,
revolver la turba del pasado,
mancharnos de negro
de la lengua hasta sus filos.

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