La gente muere como si nacieran
mientras unos, los tardos y malvados,
se crecen sus morales de dineros,
nos hacen como si lobos mordieran.

Cerramos las puertas como si hubiera
más derecho que el que huye de los muertos,
y condenamos a nuestros hermanos,
que enlosan las costas del nunca fueran.

Endriagos económicos, salvajes,
bestias sucias del hambre y de la guerra
que se labran de poderes injustos,

¿Cómo perdonar los mares de sangre?
¿Cuándo escuchar las voces de la rabia?
¿Qué sino miedo a nuestro levantarnos?

 

Imagen por: a7md3mad

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