El sol no brilla, errante multiplica. Tu día pasa, y no es por bucear que no lo transpiras, que hablas colgado, o contigo desbandado, entre cuadros, demasiados cuadros, barbas sentidas y una voz que es de topo, requemada, casi, áspero, no te entiendo los climas, ni el…
Todos los escritos de Somnoliento
Pasan los años
Pasan los años sin mucho cansarse, equilibrios batidos por la niebla, el sol se sucede y la elipse monta en su excentricidad todas las noches. Y los años caminan, sin alzarse a mirar lo que nos oculta el día; triunfo breve del tiempo por la bruma que ya no vibra, que…
Sin freno
Tú, y tus piernas. Y hasta ahí todo lo que ahogan los horizontes traslunares gravitando en ondulaciones nanométricas, sin freno.
Yo, en la cocina
Yo, en la cocina hasta los codos, tú, en la ventana, volando al otro lado de tu reflejo, huele a lluvia y a perejil, y hasta el sol encuentra un hueco para colarse en tu mirada. Y Miras, y la sonrisa se disuelve como la mermelada, dulce y crujiente; y yo te miro, pero…
¿Cómo?
¿Cómo? El guiño de uno de tus ojos perdido en la vastitud del brillo insostenible en el corazón de la oscuridad. Tu voz de juegos y luces gatunos, apenas si queda una muesca prendida de tus labios en la fina línea del mundo, que todo se disuelve, que todo se diluye,…
No vivirse
Te diluyes como las vetas del mármol rojo, una imagen que en la música ya no circula; te diluyes, de tu silueta escapan los líquidos, y en esa última dulzura catasterizarte, porque te alejes que soy de miedo y tú tan frágil y en las modas de la moral me hallas…
En la distancia
Es la distancia, y la memoria que se imagina sola entre los pasajes del ir desapareciendo, como erosionada, desprovista de la intensidad que otrora inflamara el latido. Se van diluyendo las constantes, lo que antes fuera una norma, un verdad verde y estable hoy es…
Tu voz
Tu voz como dos timbales enormes, se rasga al llegar al tono, rotura; rubrica la palabra tensa, oculta; acosa entre la luz de los rincones. Tu voz como recuerdos abismales, titilante, entre silencios se alumbra, de frutas rojas, sentidas, retumba; rugen del mar…
Sombras húmedas tardes
Quiero volver a sentirme pequeño con el mundo por delante, abrumado, diminuto, perdido, asombrado, querido, vagabundo, nervioso, aterrado, cosido a la tierra, voluble como las semillas, llorón, reidor, exultante, acabado, extendido, iluminado, sencillo, solo……
Por si te apetece leer más

Crónicas de las lunas I
Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
Segunda parte de la trilogía, que continua con la huida y la búsqueda de Ada a través de una galaxia en tensión, ampliando la mitología de la saga con nuevos mundos y conflictos mientras explora un secreto capaz de redefinir el sentido mismo de la humanidad.

Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.
Los habitantes de las bardulias

S. Noliento
Estos textos no son más que una muestra de las noches que, aun con sueño, no nos permiten descansar. Un alivio del diario y la rutina. No le busques ni sentido ni historia, no son más que escritos del insomnio, remedios contra la vigilia.
C. Tongoy
Oscuro y difuso, de personalidad desdoblada; escritos de lo raro y de lo íntimo, de lo tremendo y de lo posible; poesía, cuentos, imágenes, todo cabe. Como en esta música inacabada que son las Bardulias.


M. Bardulias
Oscuro y difuso, de personalidad desdoblada; escritos de lo raro y de lo íntimo, de lo tremendo y de lo posible; poesía, cuentos, imágenes, todo cabe. Como en esta música inacabada que son las Bardulias.









