El sol no brilla, errante multiplica.
Tu día pasa, y no es por bucear
que no lo transpiras, que hablas colgado,
o contigo desbandado, entre cuadros,
demasiados cuadros, barbas sentidas
y una voz que es de topo, requemada,
casi, áspero, no te entiendo los climas,
ni el cruento oscuro blanco agudo roto,
ni la distancia en tu estado de rana,
entre pulgadas de renco sonido.
No te entiendo que no silbas, vacío
como que último columbras fantasmas,
o te ves a ti de blanco verdoso,
relamido ríspido resabiado…
Como que te veo de arena fina,
y entre los labios bulbos, doloroso
comienzo de turismos estragados;
aprende a hablar, o a no reflejarte
de piedra en piedra, pared con pared,
mecanismo de intelecto motor,
rutas y pérdidas, palabras secas,
y tú, de cartón evidente, cantas
como chirriando, color polvo gris.

 

Imagen por: ratrijs


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