Subimos como en cristal la montaña
madre y tacto de todas las tormentas;
bajamos como bajan las mañanas
sumergidas en la piel de la tierra;
debimos quedarnos en la cumbre
respirando al hielo de las piedras,
masticando de cuarzo, mica y sal,
esperando a que las brujas soberbias
rasgaran el crujido de la púrpura.
Y del cielo sorber su caída ciencia,
sangre de noches en viajes de nieve,
grabar con fuego el mapa de las grietas
no olvidar de los sueños su tersura,
de lo terrible todas las fronteras,
del roce dejado al calor de la hierba
fotónicos espasmos de existencia.
Espasmados
cercedilla | endecasílabos | montañas | noches | poesía en español | vida
Por si te apetece leer más

Crónicas de las lunas I
Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
Segunda parte de la trilogía, que continua con la huida y la búsqueda de Ada a través de una galaxia en tensión, ampliando la mitología de la saga con nuevos mundos y conflictos mientras explora un secreto capaz de redefinir el sentido mismo de la humanidad.

Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.

0 comentarios