Bésala.
Comételo.
Deshaceos de magma y razones,
derramaos en la glotonería de los besos
y en la dulzura de quien ni ve ni oye;
la bruma acompaña la tensión
previa a las ficciones del quebranto.
Bésale,
cómetela,
entera, hasta el final de las medias lunas
que se cuecen fértiles entre los colores
oscuros de vuestra hierofanía apasionada.
Rápido, rápido, dentro.
Terminarse, pero poco a poco,
que quemen los misterios,
endurecerse de blandos
en la misma crema rosa
que abunda cuando ya no quedan noches.
Hasta dentro,
y qué se jodan los que miran,
o que disfruten los que envidian,
más, con el repique de los cuerpos,
ensordecerse entre los muslos.
Comeos y comeos,
y después comedme a mí
y que todo sea una revuelta de besos
en la negra conjunción del infinito,
hasta la mañana al menos…

 

Imagen por: subtleprincess


Also published on Medium.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *