Como en esa foto antigua
arrugada, desvaída,
del olvido por las ratas.
sus esquinas carcomidas,
una sombra de color
y dos formas que se miran
descubren en su figura
como el tiempo nos cubriera
con su limo las caricias,
como en su naturaleza
duerme la piel y los labios,
como al dormir nos meciera.

Si no brillara la luz,
si en crujir no se empeñara,
si no pudiera llegar
abriendo en la piel sus grietas
por cada roce ensoñado,
en cada leve secuencia,
si no hubiera ardido el aire,
si aún nos amaneciera
en la cara como un golpe;
si más luces no quedaran,
si no hubiera gravedades,
si más tiempo no fluyera.

Estas fotos que hoy murmuran,
desde lejos, enterradas,
saben de nuestros rincones,
de tu oscuridad sagrada,
del silencio y de las ansias,
del tacto y de las miradas
que se hacían a la noche,
que todo lo repasaban;
estas fotos que hoy nos vienen
a iluminar la memoria,
a retorcernos las tripas,
a devolver la inocencia,
se jactan con luz de sombra,
se saben ya ganadoras,
que en su voz todo resuena,
de la luna hasta tus ojos.

 

Imagen por: luciaconstantin


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