Qué te quieras, por derecho y del revés, qué te quieras, tú, como si no hubiera mañana, que te sientas uno en tus multitudes. Quiérete con quién sea y dónde sea, cúbrete del húmedo pasto de los sentidos y que no piquen locuras ni formas. Que cuenten las manos, la…
Todos los escritos de Somnoliento
No poder contenerse
Es verte y es no poder contenerse, aunque el gusto dulce de las junturas baile entre países que se suturan bajo la piel, sin poder derramarse. Es tenerte cerca y hasta sufrirte, como si en el fuego en el que perduras bailaran juntas todas mis locuras, como si ardieras…
Y encontrarte
Me gustaría inventarme tu risa como si fuera una moneda nueva, y sacarla así cada vez que viera que nos intenta separar la prisa. Haría que me guardarán tu vista para poder dejar que me absorbiera, y vivir convertido en la silueta que en tus ojos define la sonrisa. Y…
Visiones de verano VI
Un perro que ladra bastardo en el horizonte, un trueno artificial de fuego; se hace el final. Los pájaros, en lenguas conocidas, discuten ya sobre el regreso, y la iglesia al fondo, en su piedra incólume marca el paso con sus campanas, rompiendo el último resto de la…
Hagamos lo contrario
Hagamos una cosa, hagamos lo contrario: cuando soñemos, seamos; si toca correr, descansemos, y al despertar, sonriamos. Llegará la lluvia, y saldremos a la calle vestidos de sol. Caerá la noche, y pintados de día, evisceraremos la cama. Hagamos lo contrario, no…
Visiones de verano IV
De la noche transfundida escogida afasia nace que en el silencio nos lleva y en los tactos se nos hace, se nos deshace el verano que bajo la hierba enfebrece y el día pasa escardado de su calor que oscurece. Vibra al tono la pasión: salta, pide, reproduce de las bocas…
Visiones de verano V
Dame de beber, pero que sea del granito, y que caiga de la sombra que sorbe la luz entre los claros. Déjame la tarde y que se quede, mecida, atónita entre los nudos de los pinos que la piel cobijan, que sea como dormidos paseantes ante el sol que se oculta: rojo de…
Visiones de verano II
En la gota de un último suspiro se acumulan las verdades calladas que dejamos agostarse en los valles del tiempo, seco de esquivar destinos. En la humedad que reflejan las noches, despojamos al mundo de razón y en la silenciosa senda gritamos, con letras, con ansia,…
Visiones de verano I
Un templo en las cumbres, acunado por los pinos, de sus paredes austeras derrama la vida en las empinadas cuestas que guían las sombras hasta el corazón empedrado de sus estelas. Un lugar que abraza la montaña en sus bajadas, como al resto de los hijos que creció en…
Por si te apetece leer más

Crónicas de las lunas I
Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
Segunda parte de la trilogía, que continua con la huida y la búsqueda de Ada a través de una galaxia en tensión, ampliando la mitología de la saga con nuevos mundos y conflictos mientras explora un secreto capaz de redefinir el sentido mismo de la humanidad.

Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.
Los habitantes de las bardulias

S. Noliento
Estos textos no son más que una muestra de las noches que, aun con sueño, no nos permiten descansar. Un alivio del diario y la rutina. No le busques ni sentido ni historia, no son más que escritos del insomnio, remedios contra la vigilia.
C. Tongoy
Oscuro y difuso, de personalidad desdoblada; escritos de lo raro y de lo íntimo, de lo tremendo y de lo posible; poesía, cuentos, imágenes, todo cabe. Como en esta música inacabada que son las Bardulias.


M. Bardulias
Oscuro y difuso, de personalidad desdoblada; escritos de lo raro y de lo íntimo, de lo tremendo y de lo posible; poesía, cuentos, imágenes, todo cabe. Como en esta música inacabada que son las Bardulias.







