Crecemos, de aceite todo se tiñe,
se espesa el fondo blanco de los ojos,
y en la viscosidad de los olvidos
comienzan a bullir las soledades,
el gusto seco de la sombra breve.
Volvemos a recomponer los brillos
que transparentan entre las junturas
del tiempo confinado, sin fisuras,
y entre el cieno del pasado atrapamos
del futuro escamados sus silencios.

 

Imagen por: stevenewport

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