No es un olor,
no es el sabor dulce del fresco nocturno,
tampoco son las luces titilantes
sobre el final azul del día profundo,
ni siquiera el rumor del pueblo
revivido en las cuestas de verano;
no es del viento el roce agradecido,
no es nada de eso y lo es todo;
es una filtración de color esquiva
que trascina en la piel y el recuerdo
inflamando de flores la memoria,
recreando cada día y cada noche,
cada tarde, cada sol
y cada paso que dimos, justos;
es el imperecedero vibrar
de las fuentes del mundo y de la vida,
la corriente alígera del tiempo
que nos abarca y contempla,
que nos contiene y anima,
que nos hace,
que nos lleva en su orden
sin remedio,
mostrándonos lo viejo,
empapándonos
paciente y tranquila,
hasta la punta nebulosa de los dedos
y en todo lo que va siendo nuevo.
No sé lo que es
Por si te apetece leer más

Crónicas de las lunas I
Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
Segunda parte de la trilogía, que continua con la huida y la búsqueda de Ada a través de una galaxia en tensión, ampliando la mitología de la saga con nuevos mundos y conflictos mientras explora un secreto capaz de redefinir el sentido mismo de la humanidad.

Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.

0 comentarios