por Con Tongoy | Jun 6, 2016 | Poesía, Coplas

Solo, duermes. Vives

Déjame que duerma, solo,
déjame en la arena gris
desaparecido, orlando
al espectro en su perfil.

Déjame que sea , solo,
en el asfalto, sutil
campo de muertos en vida,
déjame al tedio fundir.

Y si vas, ve con el miedo,
gel oscuro de sus ojos,
muéstrales lo que preguntan,
¡y que ardieran sus rastrojos!

No esperes a que oscurezca,
sé la sombra en tus enojos,
el ardor de ruido y furia
corra en río de mil rojos.

Olvida lo que no soy,
las mil liendres que se ceban
en la espuma de mis faltas,
enterrarme y que no beban,

que no sean más cerebro,
juez de pulsiones que acechan;
y evitar la podredumbre,
carne lacia, mente seca.

Renuncia al frío pasado,
aun marcado entre las nieves,
vive cara al tiempo inmenso
en tormentas de presente.

No ceder a la tortura,
apréndete bien quién eres,
como norma, como vida,
y transforma, sé quien vives.

Hasta en el más hondo sueño,
caminarás, serás, solo.

 

Imagen por: satirenoir

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