Spiderman es nuestro amigo, aunque poca gente lo sabe, y siempre que viene a vernos, aprovechamos para irnos de marcha juntos. No es como te lo esperas, no es el Peter Parker de los cómics cuando está con sus amigos, es un tío normal, al que le gusta beber cerveza, chatear por el móvil y salir a bailar; es muy simpático, siempre anda haciéndose amigo de todo el mundo y riéndose, se lo pasa en grande el solito, aunque sabemos que nos echa mucho de menos… El pobre tiene una vida muy complicada salvando a la ciudad de Nueva York, no tiene mucho tiempo para divertirse, así que cuando puede hacerlo, lo hace a tope, “siempre a tope”. Os dejo unas fotos de nuestra última salida, para que le conozcáis un poco más en la intimidad.

 

A Spiderman le gusta mucho beber cerveza y enseñar memes a sus amigos. !Ja, ja, ja, cuánto nos reímos!

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Es un tío genial, a veces, hasta nos deja el traje para que juguemos: aquí su archienemigo  el Rinoceronte (es todo una farsa, se conocen desde la E.G.B.), que a veces viene con nosotros —no nos cae muy bien, pero no se lo decimos, está muy solo y así evitamos que se ponga a romperlo todo—, enseñándole como funciona la telaraña  de ahí abajo a su amigo Polko.

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

El Trepamuros es un gran bailarían y le gusta demostrarlo siempre que puede, no importa con quién, sus preferidos son los clásicos; como él mismo suele decir: “Dónde esté un buen pasodoble, que se quite lo que sea”. Mirad, mirad como lleva a su amigo en pleno “Suspiros de España”…

Bardulias - MI vida privada con Spiderman

 

A pesar de todo, Spiderman es un buen chico y siempre responde cuando la Tía May le llama, no importa la hora que sea, desde lo del tío Ben ha aprendido a comportarse… ¡A ver si le coses unos bolsillos al traje, Tía May!

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todos le queremos mucho, y se lo decimos mucho porque le vemos más bien poco, pero el Rinoceronte a veces se pone pesado y no puede resistir darle besos y abrazos (algunos creen que hay algo más y que la ira reprimida de su enorme amigo puede tener una causa no tan obvia como pensábamos) . No es Mary Jane, pero el bueno Spidey lo aguanta con humor.

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Le gusta mucho la música, y no sólo la que se baila, pero sus cantantes preferidos son, sin duda, Wendy Sulca y Delfín Hasta el Fin —clava el pasito del Delfín, no hay baile que se le resista—. Aquí, en un momento del concierto, cuando tocaron su canción preferida: “No puede Ser”. ¡A por ellos, Tigre!

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Hasta nuestro Lanzarredes preferido tiene que comer. Y si son tallarines bien picantes, mejor que mejor. Dice que le recuerdan a gusanos y que eso le pone; a veces no puede evitar que su parte de araña le domine y se pone a dar saltitos como un loco. Está hecho un crack…

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Ay, Spiderman, qué inventazo la cremallera, ¿verdad? Dile a Stark que te haga un traje nuevo, ja, ja, ja. Eso sí, ojo al chorrazo, este chico lo hace todo 100 veces más fuerte, hasta el orín. ¿No parece ahora tan buen vecino, eh, Nueva York? (Me va a matar por poner esta foto 😉 )

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Cuando toca volver a casa, en vez de ponerse a trepar y llegar en 5 minutos, prefiere acompañarnos andando, tranquilamente, como si fuera una persona normal y no el producto de una araña radioactiva de la Oscorp. En realidad, sabemos que lo hace por cuidar de nosotros y que no nos pase nada al volver a casa, pero no le decimos nada… ¡Es tan majete y bonachón!

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Spidey es nuestro mejor amigo y aunque no puede pasar mucho por el barrio a estar con los de siempre, sabemos que nos quiere y que se escapa cada vez que tiene un hueco entre villano y villano. Nosotros intentamos que se relaje y se lo pase bien, y que se olvide del pesado de Jonah Jameson, al menos por unas horas. Puede ser un buen fotógrafo, pero es malísimo sacando selfies con las redes, ¿eh? Ja, ja, ja…

Bardulias - Mi vida privada con Spiderman

 

Y por si no os habíais creído aún lo de sus dotes de baile, os dejo con una de sus habituales muestras espontáneas; a este chico se le da todo bien: atrapar malvados en trajes de lycra, las chicas guapas, estar con sus amigos, bailar sin parar y hasta hacer el slow motion, ahí, sin efectos ni nada…

 

¡Hasta la próxima, Hombre Araña!

 


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