De esos días de parque:
mi madre y su pelo rizado lejano;
mi padre, de sola sonrisa fácil.
mis hermanas de azul, niñas.
mis hermanos y yo, todos iguales,
niños.

Un balón rojo y azul,
un par de bicis, azul y roja,
un parque,
los patines,
la sombra de otro sol,
más ocre,
menos dolido, ahumado,
y los pies pequeños
en la cima del mundo por conquistar.

Así, años,
años cavitando
en el fluido transparente,
arena húmeda
amasada en la suavidad,
jirones al viento
de todos los recuerdos,
los buenos,
siempre son buenos.
Solo.

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