Caminar sobre el barro

por Somnoliento
Con acuarelas pintamos
las anchas, limpias praderas
por las que bajaron nuestras
ganas de dibujar mundos,
libres de todos los monstruos
que en las sombras acechaban,
que de miedo supuraban,
con las manos infantiles
jugamos a ser felices
como ya no recordaban.
De sus bocas aprendimos
a temer más las espinas
que degustar las corolas,
y de los miedos supimos
que habría que hacer caminos
del dolor siempre presente,
de su iniquidad perenne;
los colores derramaron
y en el negro se mezclaron,
gris de sus rabiosos dientes.
Irresponsables del cielo
que sobre todos espesa
según nuestro día pasa,
en vuestro trágico cieno
arrostrasteis nuestro tiempo,
en vez de pensar en soles
que iluminaran las voces
que hasta el corazón llevabais,
con la muerte os adorabais,
en una noche sin luces.
Hoy no seremos más pobres
umbríos de vuestro sueño,
tan turbio y ramplón, tan sucio,
hoy no haremos más de simples
que atienden falsas verdades,
hoy cruzaremos el valle
helado de lo insalvable,
hasta dar con la razón
de lo que antes fuese don,

no habrá, por fin, quien nos pare.

Sigue leyendo

Deja un comentario