No hay más sol
que el que llevamos con nosotros;
de las tormentas de metal,
las voces de la injusticia,
las distancias impuras,
gusanos de la pena
y  un colgante lastre
de soportar
que la vida es de andamios
sobre los que siempre
acabamos por cargar
demasiadas intenciones,
de todo eso,
de toda la oscuridad,
solo podemos hacer
combustible,
hidrógeno para el helio,
hasta últimas vetas
de nuesta radiación solar.

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