Te busqué desesperado

por Somnoliento


Desesperado te buscaba
en este mundo de diferencias cósmicas,
entre todas las gentes de mi vida,
entre el fango abisal de una sociedad
tan injusta como ciega,
entre los filamentos pringosos
de la vida que se escapa
a mordiscos, descontrolada
entre los patéticos deberes
y los asfaltos del dinero irremediable.

Te fui a ver y me vestí 
de las mejores luces,
a ver si entre las sombras de tu cara
encontraba la antigua flecha de la sonrisa,
a ver si en el caótico cantar 
con que ahora te adornas,
al pasar de los colores,
al seguir de las calles,
sigues siendo tú, como solías,
como antes serás tú, 
aunque ya nadie se te acerque.
Y es que el tiempo 
está minado,
loca sin nombre negro,
por los que
sobre él saltan aliviados,
buscando un paraíso manido
hecho de falsas verdades
y sueños de inmortales muertos.
Y es que no dejan que los demás
nos aferremos a cada paso del cielo,
a cada nube y cada rasgo de tu cara.
!Envidiosos! No nos dejan,
se empeñan en hacernos correr,
en saltar sobre ciclos de nubes,
quieren que como ellos seamos,
inmundos todos,
seres de lo voluble
y el hombre hueco.
Falsos dioses de falsos humanos,
falsos sabios, hombres huecos,
zainos…
¡No correremos con ellos!
¡No saltaremos!
Seremos de la tierra enlodada,
caminaremos aún sobre el agua,
paso a paso,
mano a mano,
beso a beso…

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