No me digas…

por Somnoliento

No me digas que te diga que te quiero,
que no me gusta decirlo, no quiero.
No me digas que te diga que te quiero,
porque quererte te requiero,
pero la voz se me queda corta
cuando al hablarte del alma estoy quedo.
Si he de decirte que te quiero,
y te requiero,
lo haré con las yemas azuladas,
sobre el papel que se me rompe
lloroso bajos las manos;
lo haré cómo sólo sé hacerlo,
con los dedos y los ojos,
con el aroma de tus miradas
en el borde del recuerdo,
con el sabor de tus palabras,
justo al final de la memoria;
allí, donde la noche húmeda acaba,
bañada por tu sonrisas.

No me digas que te diga que te quiero,
porque quererte, te requiero.

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