por Somnoliento | Jul 2, 2013 | Libres, Poesía

Destierro

Te desclavaría el ánima,
ignorante moribundo,
me bañaría en tus lágrimas.
si con ese rancio gesto

borrara la cruel sonrisa
de tu torcido y espurio
rostro, heraldo de tu boba
y lastrada humanidad.

Maldito ídolo del hierro
que en estos feroces tiempos,
tiempos de oro, plata y barro,
nos agotas y desgastas,

respiras porque no piensas,
vives porque estás muriendo,
en cada voz de palabras
que salen del agujero

ponzoñoso e impedido
de tu boca sometida,
matas de ti el atrevido
impulso de lo que en otros,

menos cortos, menos mansos,
llamamos ganas de vida;
lo que a ti te falta, mustio,
lo que crees que te aviva,

pero que en realidad,
los pocos que aún discurrimos
conocemos por insomnio,
insomnio de vida y sueños.

Destierro bien merecido
ganaron tus ojos glaucos,
destierro que bien mereces,
ser deformado y rastrero.

El destierro y nada más.
Destierro de ti y tus manos,
destierro del corazón,
destierro de tus hermanos.

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