Recuerda

por Somnoliento

¿Recuerdas esa dulce noche
en la cima de la colina arenosa
y tus brazos al relente?
Dime, ¿recuerdan tus labios?

Sí, recuerdan.

¿Recuerdas tu risa clara
en la cima de niñez
y tu piel dorada tremolante?
Dime, ¿recuerdan tus manos?

Sí, recuerdan.

¿Recuerdas la caricia sencilla
ante el beso próximo
y el baile de los ojos fijos?
Dime, recuerda tu pelo.

Sí, recuerda.

¿Recuerdas el aroma del tiempo
atrapado entre nosotros,
comprimido al batir de corazón.
Dime, ¿recuerda tu cuerpo?

Sí, recuerda.

Recuerda entonces tu también,
no olvides aquellas cumbres,
no dejes que se pierda sola
la risa de tus manos,
el temblor de tu cuerpo,
la vida de tus labios,
el techo del beso batiente,
no olvides nunca, recuerda…

No, no olvidé nunca.

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