por Somnoliento | Sep 28, 2014 | Libres, Poesía

Nadie debería ser profesional.

No hay nada peor que escudarse en la profesión o el deber para justificar la injusticia o la violencia contra tus semejantes. Nadie debería ser profesional antes que persona, nadie. Lamentablemente, en este mundo, en nuestra sociedad enferma y maltrecha, lo profesional va siempre por delante de lo humano.

Y así funciona este mundo infame. Así, los que tranquilamente nos llamamos humanos matamos al hermano, de hambre y odio; le privamos de hogar, tierra y derechos; asesinamos por unos colores o un dios moldeado a gusto de los poderosos. Esos mismos que emponzoñan el amor, que no quieren que nos llamemos hermanos. Y así seguimos, enganchados a las ruedas de su iniquidad, siendo partícipes de una existencia malsana, viviendo de los restos podridos de una mentira ya olvidada.

Nadie debería ser profesional antes que persona, nadie. Nadie debería poner el dinero antes que a su hermano. Nunca debimos creernos esta perdida existencia.

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