Libres, Poesía

Cuatro colores

Azul: todo es de color donde todo nos vale,
hasta reírse de ti, reírse de todo:
reírse sumergido, con el mundo soldado.
Verde: como te quieres, la piel al viento verde,
y los dedos manchados con la vida del sol:
fotones en el agua, agua de tus riñones.
Rojo: como la arcilla roja de sangre roja
que adorna tus cristales de ojos enrabietados:
dile al resto que no irás, que hoy te quedas, roja.
Negro: de antes de la luz y al final de todo
lo que no hemos sabido, lo que nunca supimos:
luz al final de todo, oscura luz de sombra.
Blanco: que es de los cielos como para expresarse
cuando no queda nada por decirse a los ojos:
que todo ha terminado, nada por iniciar,
último en los refugios de nosotros los locos,
los insanos los locos, los sanos los tarados
comidos requemados en sombras de la tarde,
en la torsión postrera de galaxias pulsantes.

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