por M.Bardulia | Abr 13, 2018 | Poesía, Libres

¡Qué te rías!

¡Qué te rías!
Qué te rías
que contigo se ríen las hienas,
que son las únicas que saben de esto,
de reírse cuando la muerte,
cuando la sangre
moja el charco,
cuando la carne
antes de que se pudra.
Qué te rías y coagules
el tedio en tarrinas herméticas,
como el artista,
para que no quede nada de ti,
salvo el vítreo zumbar
de tu esclerótica expuesta al frío.
Qué te ríes, vamos,
que lo sé,
aunque te guardes,
aunque te ocultes
bajo el magma sanguíneo
de labios abotonados;
sé que te ríes,
muy desde dentro,
se nota en tu saliva
y en las manos que se te crispan,
solas,
por como las miras,
a las lágrimas digo,
como si no existieran,
como esas extrañas que llegaron nuevas
a arreglar todo lo que,
inveterado de raíz,
ya estuviste arreglando.

¡Qué te rías!
que sabes cómo,
que sabes cuánto,
que no tienes por qué
pensar tanto en el cuándo,
el dónde,
el tono, el volumen, la rabia,
el color rojo estallado
de tu lengua desbocando.
Qué te rías
a pesar de lo no previsto,
que ya vendrá la lluvia
a llevársenos tirando,
y esas ramas de sauce
que traviesas tocaban tu piel,
y yo nervioso, esperando…

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