Habiendo abrazado ya el abismo, Ana sintió el correr del calor y las astillas de la pena que con él se escapaban. Era una pena dichosa, el alivio ante todos los sufrimientos pasados y ya, al fin, en inevitable desenlace. Cuando el calor cesó en su brotar, la pena desapareció con él, y tras la partida sólo hubo paz: silencio, luz y paz.
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Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
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Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.

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