Niños del mar
volved
con el dedo levantado,
volved a reír
y mirad con vuestros ojos
desacostumbrados
lo que hicimos.
Volved a enderezar
el ritmo de las aguas
que primordiales
os guiaron.
Venid,
mojaos los pies una vez más
y manchad de espuma
el rastro perdido
de nuestros pasos viejos.
Mojaos,
libres como andáis
amad,
volved a saltar
desde las piedras negras,
dadnos el agua y la sal
de vuestra risa fresca.
Recordadnos,
venid,
el frío azul,
las corrientes antiguas
sumergidas
de los espacios sin luz.
Niños del mar,
no nos dejéis tan pronto,
mojadnos,
hacednos volver,
volver con vosotros,
volved,
no nos olvidéis.

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