Prefiero las hierbas
y las rocas duras.

Prefiero los montes
de hundidas praderas.

Déjame de asfaltos,
líbrame del coche,
olvidar horarios
que roben mi noche.

Vivir por vivir,
sin los objetivos
de la ingrata máquina,
vivir que no es poco.

Nadar en calores
en cada verano.
Disfrutar del mundo
sin odio o temores.

Ser parte del todo
y no despistarse,
mantenerse alerta
para no perderse.

Para no perder
el agua que fluye,
nerviosa y alegre,
bajo nuestros pies.

No dejar que escape
el fresco recuerdo
de cada estación,
de cada momento.

Sintiendo vivir,
que no es cosa fácil;
vivir sin reparos,
¡Vivir y vivir!

Vivir en las hierbas
y en las rocas duras.

Vivir en los montes
de hundidas praderas.

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