Oh, tú, Omeprazol, divina
droga que alargas mis noches,
que mis resacas alivias,
disipas todo reproche,
seas de veinte o cuarenta,
tengas el nombre que tengas,
mientras se cumplan tus seis,
sagradas, últimas letras,
sabré que todo irá bien;
¡viviremos sin recelo!
¡Beberemos hasta el alba
y dormiremos sin miedo!
Oh, tú, Omeprazol, protónico
alivio de mis peores
efusiones y reflujos,
potencia de mis pasiones,
qué haríamos sin ti, santo
remedio de lo infernal,
¿esclavos de la dispepsia,
de su quemazón brutal?
Retirados al silencio
de los espasmos medidos,
de la salud impostada,
en el tedio sometidos.
¿Qué haríamos sin ti, brava
defensa de los que viven,
sin tus poderes calmantes,
sin que tus letras nos mimen?
Ah, Omeprazol, salvador
de los excesivos de hiato
a ti suspiramos, faltos,
nosotros, pobres de esófago.
A ti te cantamos, bueno,
milagro en la medicina,
para que sigas salvando
nuestras noches, nuestros días.
Oda al Omeprazol
Por si te apetece leer más

Crónicas de las lunas I
Ambientada en el siglo XXV que combina una huida espacial trepidante con una reflexión profunda sobre la consciencia y el futuro de la humanidad a lo largo de 500 años de expansión galáctica. Sumérgete en una nueva realidad para nuestro futuro.

Crónicas de las lunas II
Segunda parte de la trilogía, que continua con la huida y la búsqueda de Ada a través de una galaxia en tensión, ampliando la mitología de la saga con nuevos mundos y conflictos mientras explora un secreto capaz de redefinir el sentido mismo de la humanidad.

Nadie tiene pasado
Una novela híbrida y no lineal que explora, a través de un viaje iniciático de tintes filosóficos y kafkianos, la pérdida de la imaginación en el mundo moderno y la búsqueda de sentido de un protagonista atrapado entre la autoficción, lo onírico y las fronteras difusas de la realidad.

0 comentarios